No hay recuperación del mercado laboral, es un espejismo

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Los datos de la EPA del primer trimestre de 2017, publicados hoy por el INE, muestran un aumento del desempleo en 17.200 personas respecto al trimestre anterior, situando la cifra total de parados en 4.255.000 y la tasa de paro en el 18,75%. Estos datos demuestran que no existe una recuperación del mercado de trabajo, sino que la recuperación que proclama el Gobierno es un espejismo. Se mantienen las altas tasas de temporalidad y parcialidad y se está extendiendo el paro de larga y muy larga duración. Sin embargo, el Gobierno vuelve a recortar el gasto en empleo en los PGE un 4,8% para este año y un 7,6% las prestaciones por desempleo. Para UGT, resulta imprescindible un cambio en la política de este Ejecutivo, con un plan de choque por el empleo de calidad y con derechos, por salarios dignos y por la protección de las personas en desempleo. Solo así saldremos de la recuperación en cifras macroeconómicas y consolidaremos una recuperación real para las familias de nuestro país.

Según la Encuesta de Población Activa (EPA), en el primer trimestre de 2017 el empleo descendió en 69.800 personas con respecto al trimestre anterior (un -0,38%), mientras el desempleo subió en 17.200 (un 0,41%). El número total de desempleados se situó en 4.255.000, y la tasa de paro aumentó en el trimestre 0,12 puntos, hasta el 18,75%. En la serie desestacionalizada, la tasa de variación trimestral del empleo es del 0,70%, mientras la de paro es del -3,02%.

En el balance anual las cifras muestran un aumento del empleo de 408.700 personas (un 2,27%) y un descenso del paro (536.400 personas menos en desempleo, lo que supone una reducción del 11,19%). La tasa de empleo se sitúa en el 60,82%, 1,4 puntos por encima que un año atrás. Mientras, la tasa de paro, en un 18,75%, no logra descender más que 2,25 puntos en el año.

Cabe resaltar la trayectoria seguida por la población activa y la población inactiva. En el año, la primera muestra un descenso de 127.700 personas (-0,56%). La bajada de la población activa no es consecuencia de una menor población; de hecho, la población mayor de 16 años ha crecido un 0,30% (116.100 personas más). Por tanto, el descenso de población activa se relaciona directamente con el aumento de población inactiva, que sube en el año en 243.800 personas (1,56%). La tasa de actividad desciende de nuevo, 0,5 puntos, hasta el 58,78%.

En el trimestre, la evolución es similar: la población mayor de 16 años asciende en 23.100 personas, pero la población activa cae en 52.600 personas, al tiempo que los inactivos aumentan (75.700 más). La tasa de actividad baja en 17 décimas.

El trimestre es positivo para los sectores de agricultura y construcción, pero negativo para industria y servicios. Queda reflejado el cambio hacia un trimestre de menor actividad económica. Así, el número de ocupados aumenta un 3,80% en el sector primario y un 0,19% en la construcción, pero se reduce un 0,32% en la industria y un 0,68% en el terciario.

En el año, no obstante, aumenta en el empleo en todos los sectores. También destaca el sector primario con un crecimiento de la ocupación del 9,05% y el de la construcción, del 4,83%. La industria crece anualmente un 3,61% y los servicios un 1,45%.

En términos trimestrales cae la ocupación tanto en el sector público como en el privado. En el primero se pierden 12.300 empleos, frente a 57.600 del sector privado. Desde el inicio de 2016, sólo aumenta el número de ocupados en el sector privado (453.100 empleos más); en el público desaparecen 44.400 empleos.

El número de asalariados ha aumentado en 405.600 personas en el año (2,72%); con un avance anual del empleo temporal (un 5,62%; 210.100 personas) y muy inferior del indefinido (un 1,75%, 195.600 personas). Este trimestre se observa la ausencia de temporadas vacacionales en cuanto a la menor incidencia de la contratación temporal, que desciende un 3,01% respecto al trimestre previo; mientras, sube la contratación indefinida un 0,69%. A pesar de esto, la temporalidad sigue elevada: la tasa se mantiene en el 25,8%, 8 décimas superior a la registrada en el primer trimestre del año 2016.

Destaca de nuevo la parcialidad involuntaria, consolidada como un elemento estructural más de nuestro mercado de trabajo que permite obtener mejores ritmos de creación de empleo. Cerca de 1,7 millones de personas trabajan a tiempo parcial por no haber encontrado empleo a jornada completa. La tasa llega al 58,6%.

La parcialidad aumenta otra vez este trimestre hasta llegar su tasa al 15,6%. Hay que tener en cuenta que, sólo en el último trimestre el número de ocupados a tiempo completo descendió en 111.100 personas, mientras la incidencia del tiempo parcial subió un 1,46% (41.300 personas, 23.200 son mujeres).

Por sexo, en el año, ha aumentado el número de ocupados, hombres (un 2,04%) y mujeres (un 2,54%) y ha descendido el paro entre los hombres y las mujeres (-12,09% y -10,32%). Pero se encuentran diferencias trimestrales. En el caso de las mujeres, desciende la ocupación y aumenta el desempleo, con una reducción de población activa y un incremento de la inactividad. Entre los hombres, desciende la ocupación y desciende también el desempleo, también con una caída de la actividad y un aumento de la inactividad. La tasa de paro masculina se encuentra en el 17,22%, mientras la femenina es 3 puntos superior, del 20,51%. Un 50,9% de las personas en desempleo son mujeres. 

Entre los extranjeros aumenta el empleo en términos anuales (un 4,64%), y se mantiene en el trimestre. En el año disminuye el número de desempleados y la tasa de paro, pero asciende en el trimestre. Un 16,1% de las personas en desempleo son extranjeras, con una tasa de paro que llega al 25,46%, por encima de la media de la población española (17,85%).

Por grupos de edad, el paro disminuye en el año en todos los tramos, aunque en el trimestre aumenta entre los hombres de 16 a 19 años (8,45%) y entre las mujeres de 25 a 54 años un 3,36%. Un 13,2% de las personas en paro tiene más de 55 años, mientras un 13,9% tiene menos de 25 años.

La tasa de paro entre los menores de 25 años se sitúa en un 41,66% y entre los mayores de 55 años en el 15,56%.

Cabe destacar la destrucción de empleo anual mostrada en el grupo de 30 a 39 años, debido a la caída del empleo tanto femenino como masculino. Además, en el trimestre solo aumenta la ocupación de los 20 a 24 años, masculina y femenina; y de 50 años y más, en especial entre las mujeres.

Entre el colectivo de jóvenes, la caída anual del desempleo de 78.300 personas menos sólo queda compensada por un aumento del empleo juvenil de 57.800. Esto sólo se explica por la caída de la actividad (-20.600 jóvenes activos), y un aumento de la inactividad (30.000 más). Sin embargo, en el periodo aumenta en 9.500 jóvenes la población en estas cohortes de edad, por lo que la mayor inactividad mostrada no se produce por el envejecimiento de la población sino por un efecto desánimo y por la salida de jóvenes a otros países en busca de oportunidades de mejores empleos. Unas cifras que muestran la ausencia de medidas implantadas en el marco del Plan de Garantía Juvenil.

UGT advierte del riesgo de efecto desánimo y de la situación de los grupos de trabajadores con mayores dificultades de inserción (jóvenes y mayores de 55 años).

A ello se añaden los datos de desempleo de larga duración. En 2008 poco más del 20% de las personas en desempleo llevaba más de un año buscando empleo, un porcentaje que se sigue elevando hasta el 54,4% en el primer trimestre de 2017, siendo elevada la incidencia de las personas que llevan buscando empleo más de dos años (39,9% de los desempleados).

Conclusiones

Los datos demuestran que:

1.- La recuperación del mercado de trabajo es un espejismo.  Se consiguen mejores cifras de empleo, pero se extiende la precariedad laboral y la desigualdad. Se mantienen elevadas la tasa de temporalidad y la de parcialidad involuntaria.  

2.- Estos datos reflejan una extensión del efecto desánimo en la población por la falta de políticas de empleo, en especial para los jóvenes. Hay 127.700 personas activas menos que hace un año. 

3.- Se está produciendo una perpetuación del paro de larga duración y muy larga duración (el 54,4% de los desempleados lleva más de un año buscando empleo y el 40% más de dos años), un volumen importante del número de hogares con todos sus miembros en paro (1.394.700), con un aumento en el trimestre de 6.900 hogares en esta situación; una tasa de cobertura en descenso (en torno al 55%) y unas políticas de empleo que no cuentan con los recursos suficientes para ser efectivas a la hora de mejorar la empleabilidad de las personas, en especial de los parados de larga duración y de los jóvenes.

Para UGT es imprescindible reorientar la política económica con unos Presupuestos Generales del Estado para 2017 que apuesten por factores de que permitan a la economía crecer a medio y largo plazo. Con estos datos, el Gobierno no puede presentar unos PGE para el año que viene con un recorte del gasto en empleo del 4,8% y una disminución del 7,6% en prestaciones por desempleo. Las políticas de empleo deben orientarse a fomentar el empleo de calidad y con derechos y a atender al desempleo de larga duración, con políticas activas desde lo público. 

Además, UGT considera que las políticas de empleo deben enfocarse a la reducción del desempleo de larga duración, a través de la protección a las personas y las políticas activas desde lo público, y a la mejora de los salarios de la población. Todo ello es necesario para que España consiga encarar una recuperación sostenible a largo plazo, y para todos, permitiendo la disminución de los niveles de desigualdad y pobreza.


 

Mari Carmen Barrera, Secretaria de Políticas Sociales, Empleo y Seguridad Social de UGT